En una dieta cetogénica, todo tu cuerpo cambia su provisión de energía para funcionar casi exclusivamente con grasa, todo el tiempo. Los niveles de insulina se reducen y la quema de grasa aumenta drásticamente. Se vuelve fácil acceder a tus depósitos de grasa corporal para quemarlos. Obviamente esto es maravilloso si estás tratando de bajar de peso, pero hay también otros beneficios menos evidentes, como por ejemplo, tener menos hambre y alcanzar una provisión estable de energía.
Para adelgazar, lo que se recomienda no sería la reducción drástica de los carbohidratos de la alimentación, sino el cambio inteligente de esos nutrientes. lo correcto sería cambiar los carbohidratos refinados por los complejos. Estos son más saludables, así, pueden ofrecer energía para el organismo y un buen contenido de nutrientes como las fibras. Así la alimentación no se desbalancearía y no afectaría al equilibrio nutricional del organismo. Aún en dietas, el cuerpo necesita de carbohidratos. En contrapartida, existen algunas líneas de estudio que asocian una dieta rica en grasas con la pérdida de peso. Sin embargo, son cuestiones en las que no se ha profundizado lo suficiente.
Las personas que siguen este tipo de dieta toman, aproximadamente, entre el 60-70 por ciento de grasas, un 25-30 por ciento de proteínas y apenas un 5-10 por ciento de carbohidratos. Es muy importante estar preparado para llevar a cabo esta dieta, ya que incrementa los niveles de energía en el organismo, y está indicada para seguirla durante un máximo de seis meses.
Preparación: Empezamos sacando el pollo de la nevera al menos una hora antes de cocinarlo, para que esté a temperatura ambiente. Precalentamos el horno a 220ºC o 225ºC. En un bol mezclamos la sal, la pimienta y el tomillo. Repartimos 2/3 partes de esta mezcla por la superficie de todo el pollo, masajeando con las manos para que se impregne bien. El resto de la mezcla la juntamos con el ajo aplastado y la nuez de mantequilla. Untamos el interior del pollo con esta mezcla. Las dos cucharaditas de mantequilla las repartimos sobre el pollo. Si queréis, podéis atar el pollo con un trozo de bramante para que las alas y los muslos queden más pegados al cuerpo. En una bandeja que pueda ir al horno ponemos el pollo apoyado sobre un lado (si la bandeja es pequeña ira mejor pues quedará más fácilmente apoyado). Lo horneamos 25 minutos, cuando haya transcurrido la mitad de este tiempo podéis sacar el pollo para salsearlo con los jugos que se habrán formado, pero sin cambiarlo de posición. Pasado este tiempo, lo volvemos a sacar y lo colocamos del otro lado. Podemos añadir un chorrito de agua, lo regamos y horneamos otros 25 minutos. A media cocción sacamos de nuevo el pollo y repetimos la operación de salsearlo, de nuevo sin cambiarlo de postura. Pasado este tiempo colocamos el pollo con el dorso hacia abajo. Regamos y lo ponemos de nuevo quince minutos más. Lo sacamos, le damos la vuelta y o dejamos quince minutos más. Dejamos reposar tapado unos 10 minutos antes de servir.
Fantástico artículo, como siempre! Aunque no creo que esto de la cetosis sea para mi, es demasiado restrictivo. De todas formas si es cierto que los carbohidratos los voy ciclando (aunque sin nada planificado) unos días como más otros muchos menos, a veces me salto los de después de entrenar, además de complementarlo con uno o dos ayunos semanales de 16 a 18 horas, entrenamiento en ayunas,…
Los medidores de cetonas en la sangre muestran un nivel exacto y actualizado de los niveles de cetonas en la sangre. Actualmente es el producto de referencia y la forma más exacta de medir el nivel de cetosis. Sin embargo, la mayor desventaja es que son bastante caros: un medidor, que viene con 10 tiras para analizar cetonas y 30 agujas incluidas, cuesta alrededor de $110 y $2 adicionales por cada prueba después.
Sólo hay un inconvieniente: mi naturaleza me inclina a compartir mis nuevos hábitos con todo el mundo, y en general te miran como un marciano… “¿No comes pan ni pasta? Te vas a poner malo!! ” En fin… Tenemos el diseño que tenemos tras cientos de miles de años en los que el acceso a HC de rápida absorción ha sido limitado e incluso nulo durante muchos momentos, por eso cuando llegaba es aposibilidad, nuestro equilibrio hormonal habitual se paraba, aparecía la insulina a tope, y se aprovechaba ese momento. Pero nuestro cuerpo está preparado para usar ese mecanismo de forma puntual… no 5 veces al día todos los días de nuestra vida… así nos va.
Hola gente! llevo mas de 10 dias sin incorporar hidratos ni glucosa, salvo lo minimo que aporta un yogurt o las verduras de hoja verde crudas… por lo visto no he entrado en cetosis y lo confirman los reactivos que compre.. estoy desconcertada y decepcionada , ya que he investigado muchisimo y soy hiper estricta.. lo UNICO de lo que me cabe sospechar es de mi fiel compañero, el mate! es posible? Ojala puedan darme su opinion. Gracias!
Mentalízate; esto es muy importante para poder hacer las tres etapas de la dieta cetogénica. Sé de los que terminan lo que empiezan y no desmayes. Mantén el buen ánimo y una mente reposada. Deja a un lado el querer adelgazar de manera mágica, más bien entiende que con esta dieta aparte de bajar de peso conseguirás múltiples beneficios para tu cuerpo.
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